24 directoras de guarderías de 0 a 3 sin plaza y sin aviso: ¿Qué está pasando?
Una decisión política de la Consejería de Educación ha dejado a 24 directoras laborales de las escuelas infantiles sin sus puestos, sin previo aviso y sin explicación clara. La convocatoria de sustitución se publicó de forma urgente, generando confusión y preocupación entre las profesionales y las familias. Este cambio afecta directamente a la estabilidad y calidad del cuidado infantil en Asturias.
Estas directoras llevan años trabajando en sus centros y, hasta ahora, coexistían diferentes modelos de gestión. La Administración afirma que no hay obligación legal de que sean funcionarias, pero no ha tenido en cuenta la experiencia y confianza que estas profesionales aportan. La sustitución por personal interino puede desestabilizar los proyectos educativos y la relación con las familias, que confían en un equipo estable.
Para las familias, esto significa un posible cambio en el funcionamiento diario de sus hijos, con cambios en la atención y en la continuidad de los proyectos pedagógicos que ya estaban en marcha. La pérdida de personal con años de experiencia puede repercutir en la calidad del cuidado y en la confianza que se ha ido construyendo con el tiempo.
¿Qué deberían hacer las afectadas? Lo ideal sería que la Administración reconsiderara su decisión y permitiera a las directoras actuales seguir al frente, al menos hasta la jubilación. También sería recomendable establecer un proceso de transición que respete la experiencia y los proyectos existentes, para evitar daños mayores en la atención infantil y en la estabilidad de los centros.
Este conflicto pone sobre la mesa una cuestión clave: ¿hasta qué punto la política puede afectar a servicios básicos como la educación infantil? La ciudadanía debe estar atenta y exigir transparencia y respeto por la experiencia de quienes cuidan a los más pequeños. La estabilidad en estos centros es fundamental para el bienestar de las familias y la calidad educativa.
Ahora, los afectados deben organizarse y reclamar diálogo con la Administración. Es importante que las familias y las profesionales exijan una solución que garantice la continuidad y la calidad del servicio. La administración, por su parte, debería escuchar y buscar una vía que respete los derechos laborales y la experiencia de las directoras, en beneficio de todos.