GIJÓN, 25 de noviembre.
La multinacional ArcelorMittal ha informado a los sindicatos que, si logran reiniciar el horno alto B en su planta de Veriña, no esperan estabilizar su producción antes de enero o febrero del próximo año. Esta noticia surge luego de una reunión entre representantes sindicales y la Dirección de Relaciones Laborales, donde se presentó el actual estado de este horno, que ha fallado en sus recientes intentos de arranque tras una parada programada a finales de septiembre.
CCOO ha compartido un comunicado en el que se detallan las razones detrás de este último fracaso: la solidificación del crisol ha reducido el espacio para el metal líquido, lo que ha ocasionado la quema de las toberas e impedido un funcionamiento correcto del horno.
La empresa también ha indicado que están trabajando para mejorar la comunicación entre la piquera de emergencia y la línea de toberas, con el objetivo de facilitar el ingreso de oxilanza previsto para este miércoles. Sin embargo, el proceso de estabilización es complejo y prolongado, lo que lleva a la conclusión de que no se espera una producción constante en el horno alto hasta principios del año próximo, aunque se anticipa la obtención de arrabio consumible a finales de diciembre, siempre que las maniobras salgan conforme a lo planeado.
En la reunión, ArcelorMittal aseguró que el horno alto B “arrancará de una manera u otra” y que no se contemplan otras opciones, como su parada y vaciado, un proceso que se describió como mucho más largo y complicado, que además requeriría la aprobación de las más altas instancias del Grupo.
CCOO ha preguntado también sobre el estado del horno alto A, al que se le ha asignado la necesidad de una parada programada, aunque esto no se puede llevar a cabo en la actualidad. En el caso de que surja una avería inesperada en este horno, se tomarían medidas para proceder a su reparación.
El impacto de los reiterados incidentes en el horno alto B también fue objeto de consulta por parte del sindicato, que ha expresado su preocupación por el deterioro de la capacidad productiva y la vida útil de la instalación debido a los frecuentes fracasos en los intentos de arranque.
Desde ArcelorMittal, se ha respondido que las constantes maniobras de perforación del crisol son dañinas y han solicitado una puesta a punto del horno alto B, un proceso que, previa autorización del Grupo, podría demorar hasta dos años, con una fecha estimada de realización para 2028.
CCOO, por su parte, ha enfatizado la importancia de priorizar la seguridad del personal que trabaja en los Hornos Altos, especialmente considerando los numerosos incidentes y accidentes recientes. Se ha manifestado el riesgo que supone la presión laboral en un entorno de alta carga física y mental, que ha llevado a comprometer la salud de los trabajadores.
El sindicato también ha pedido el refuerzo de la plantilla, dado lo que consideran un desgaste evidente que se ha intensificado debido a la prolongación de la situación actual sin una solución a la vista.
Por último, la parte social ha sido convocada a una reunión de la Comisión de Seguimiento del ERTE el próximo miércoles 26, donde CCOO espera recibir detalles sobre cómo la situación del horno alto B podría repercutir en el rendimiento de otras instalaciones, que, según sus estimaciones, han visto severamente limitada su actividad por la falta de materia prima.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.