24h Asturias.

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Asturias enfrenta alta exclusión social a pesar de la recuperación laboral, revela informe de Cáritas.

Asturias enfrenta alta exclusión social a pesar de la recuperación laboral, revela informe de Cáritas.

OVIEDO, 4 de febrero.

En un reciente informe de la Fundación Foessa, presentado por Raúl Flores, secretario técnico de esta institución y coordinador de estudios de Cáritas Española, se ha revelado que la exclusión social en el Principado de Asturias ha permanecido estancada o incluso ha incrementado desde 2018. Actualmente, alrededor de 200.000 asturianos sufren esta situación, lo que representa un aumento de 10.000 personas desde hace seis años.

Flores destacó que el 'IX Informe Foessa sobre exclusión y desarrollo social en España' abarca una variedad de factores que van más allá de la mera pobreza económica, como la calidad de la vivienda, el acceso a la salud, la soledad y la ausencia de apoyos sociales adecuados.

A pesar de los avances en el mercado laboral en Asturias, el informe señala que muchos trabajadores se encuentran en condiciones de precariedad y parcialidad indeseada. Esto significa que hay familias que, a pesar de tener empleo, no logran salir de la exclusión social debido a la inestabilidad y baja remuneración de sus trabajos. "La falta de seguridad laboral impide que muchos alcancen una vida digna", enfatizó.

Un punto crítico señalado en el estudio es el acceso a vivienda, que está en el centro de este ciclo de exclusión. Los precios han aumentado más del 30% en los últimos años, llevando a un 17% de las familias a una situación de ahogo económico tras cubrir sus gastos básicos de alquiler y suministros.

Flores criticó que la vivienda se ha convertido en un "derecho ficticio", resultado de años de especulación en el mercado inmobiliario. "Hemos promovido la vivienda como un activo financiero, olvidando su esencia como un derecho humano", aseveró.

El informe también llama a las autoridades a aumentar la oferta de vivienda pública en alquiler y a frenar las alzas desmedidas en el mercado. También se sugiere mejorar la coordinación entre el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y el Salario Social Básico para ofrecer un apoyo más robusto a las familias en situación vulnerable.

En cuanto a los grupos más afectados por la exclusión social en Asturias, el estudio identifica a tres categorías principales: los niños y adolescentes, donde se observan tasas del 30% en hogares con hijos y el 38% entre jóvenes menores de 30 años; los hogares monomarentales, que también enfrentan niveles altos de exclusión; y las personas extranjeras provenientes de fuera de la Unión Europea, que presentan una alarmante tasa de exclusión que ronda el 60%.

Otro tema preocupante que se señala es el acceso limitado a la sanidad pública, que lleva al 14% de los asturianos a optar por servicios de salud privados debido a largas esperas y servicios insuficientes. Flores habló sobre el surgimiento de un “sistema dual” entre quienes pueden costear atención médica privada y aquellos que se ven excluidos de servicios esenciales debido a su situación económica.

La importancia de las redes de apoyo, tanto familiares como vecinales, se reafirma como un elemento clave para combatir la exclusión social. Sin embargo, Flores lamentó que las personas en situaciones de mayor vulnerabilidad suelen tener estas redes más debilitadas.

Desde la perspectiva de la Fundación Foessa y Cáritas, las soluciones a la pobreza en Asturias deben ir más allá de medidas económicas aisladas, como bolsas de alimentos, y centrarse en un acompañamiento social continuo y trabajo comunitario. "El éxito radica en proporcionar atención integral y duradera", concluyó Flores, haciendo hincapié en que una ayuda temporal no es suficiente para resolver problemas estructurales.

El informe también revela que Asturias está atravesando un "proceso inédito" de fragmentación social, donde la clase media se reduce, desplazando a muchas familias a estratos sociales más bajos. Tras dos décadas de crisis sucesivas, a pesar de ciertas fases de recuperación, la desigualdad sigue siendo un grave problema, con Asturias reportando una de las tasas más altas en Europa.

Un 29% de los habitantes de Asturias enfrenta rasgos de exclusión residencial, lo que se traduce en un aumento en el gasto de vivienda, subiendo del 9% en 2018 al 17% en 2024, lo que deja a muchos bajo el umbral de pobreza severa después de cubrir los costes básicos de alojamiento.

El informe denuncia que 120.000 personas viven en condiciones de vivienda insegura, lo que incluye problemas de estabilidad legal y 50.000 individuos residen en viviendas inadecuadas, ya sea por hacinamiento o grave deterioro estructural.

Aunque el empleo ha crecido en Asturias, la precariedad laboral persiste. Más de la mitad de las personas con trabajo a tiempo parcial están en situación de parcialidad involuntaria, y el 17,1% de la población se enfrenta a la exclusión laboral, una cifra que supera la media nacional.

A pesar de estos retos, Asturias ha logrado reducir la pobreza de manera más significativa en comparación con el resto de España, con una disminución en la tasa de riesgo de pobreza del 20,9% al 15,6% y una pobreza severa que se sitúa en el 6,1%, ambas cifras por debajo de la media estatal.

Finalmente, el informe señala que un 5,7% de la población experimenta severas carencias materiales y sociales, y casi el 30% no puede afrontar gastos imprevistos. También, el 14% de los asturianos no puede mantener su hogar a una temperatura adecuada y un 8% enfrenta atrasos en pagos relacionados con su vivienda o compras a plazos.