Avanza la lucha contra la violencia de género: La Junta de Portavoces respalda una contundente condena a la violencia hacia las mujeres.

Avanza la lucha contra la violencia de género: La Junta de Portavoces respalda una contundente condena a la violencia hacia las mujeres.

La Junta de Portavoces del parlamento asturiano ha aprobado este viernes una declaración de repulsa a la violencia contra las mujeres con motivo de la conmemoración este sábado, 25 de noviembre, del Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres.

El texto ha contado con el respaldo de la mayoría de los grupos de la Cámara autonómica: PSOE, PP, IU-Convocatoria por Asturias, Foro y Podemos. Vox ha votado en contra y ha presentado un documento alternativo que fue rechazado por el resto.

La portavoz socialista, Dolores Carcedo, ha recriminado a Vox "su negativa a condenar y a reconocer la violencia machista". "Una vez más han quedado solos y aislados", ha dicho, valorando el "significado" de la declaración de la Junta de Portavoces ya que la pasada legislatura "no fue posible que esta Cámara tuviese voz por la oposición ideológica de Vox en un tema que es muy sensible y que está necesitado de consenso".

La portavoz de Vox, Carolina López, ha asegurado que su formación "jamás" ha negado "la violencia contra la mujer". "Lo que sí hemos negado es el concepto de violencia de género pues se trata de una ideología que sólo ha servido para colectivizar, para usar a las mujeres como arma para alcanzar fines políticos y réditos electorales", ha añadido.

López considera que Vox "es el único partido que se atreve a luchar contra todo tipo de violencia, sin distinguir entre víctimas de primera o de segunda" y ha lamentado que el resto de partidos rechazase su propuesta de declaración, en la que hacía referencia a "violencia doméstica" y planteaba también proteger a los niños, a los mayores y a los hombres, y proponía una Ley de Violencia Intrafamiliar.

El texto de Vox planteaba, entre otras cosas, "la derogación inmediata de la ley de violencia de género y la ley del sólo sí es sí"; "la eliminación en los programas educativos de la enseñanza de la ideología de género"; o "la persecución, de forma prioritaria, de las denuncias falsas, que perjudican a las mujeres maltratadas e impiden que los recursos policiales y judiciales se destinen a los casos reales de violencia doméstica".

Por su parte, la diputada de IU-Convocatoria por Asturias Delia Campomanes ha incidido en que "los partidos democráticos" han aprobado una declaración frente a la violencia contra las mujeres y han rechazado la propuesta de Vox por utilizar "una terminología que pretende camuflar y enmascarar la realidad de la violencia machista con las mujeres".

La declaración consensuada por la mayoría parlamentaria de la Junta General resalta que "la violencia es la consecuencia más terrible de las desigualdades que sufren las mujeres en el mundo".

"Según ONU Mujeres, el 30% de las mujeres de 15 años o más ha sido víctima de violencia física o sexual al menos una vez en la vida. En España, según la última macroencuesta de violencia contra la mujer, una de cada dos mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por razón de género", detalla.

La declaración prosigue apuntando que "a lo largo de la historia la violencia ejercida contra las mujeres ha sido objeto de nominaciones que ocultaban sus causas reales. Este fenómeno, lejos de ser superficial o individualizable, forma parte de todo un sistema, el patriarcal, que hunde sus raíces en lo más profundo de nuestra historia, manteniendo a lo largo de los siglos la desigualdad de las mujeres como forma de dominación, explotación y subordinación".

"Además de una violación de los derechos humanos, la violencia de género constituye un serio obstáculo para el desarrollo de una democracia plena", destaca, defendiendo que "la igualdad entre mujeres y hombres está en el corazón mismo de cualquier forma de sociedad libre y es una condición indispensable para alcanzar comunidades igualitarias". "En ese compromiso no caben retrocesos", sostiene.

También hace referencia a la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género, para señalar que "marcó un punto de inflexión en España al definir de manera precisa la naturaleza y características de la violencia de género diferenciándola del resto de formas de violencia igualmente execrables, se produzcan tanto en el ámbito privado como en el ámbito público". "Desde entonces, la violencia contra las mujeres dejó de ser un delito invisible", resalta.

La aprobación del Pacto de Estado contra la violencia de género en diciembre de 2017 por parte de grupos parlamentarios, comunidades autónomas y entidades locales "supuso un nuevo gran hito para la visibilidad de la violencia de género, así como para la movilización de recursos, acciones coordinadas y capacidades para hacerle frente", afirma, al tiempo que reconoce que "Asturias ha sido siempre pionera en la lucha contra la violencia de género, en su condena rotunda y en el acompañamiento y protección de las víctimas".

"También lo será en combatir de forma efectiva la explotación sexual, una de las formas más brutales de violencia contra las mujeres", asegura matizando que "pese a los avances en visibilidad, concienciación y recursos, las diferentes formas de violencia contra las mujeres siguen estando presentes en nuestra sociedad y merecen una reflexión colectiva".

La declaración hace referencia al asesinato como "la expresión más dramática de esa violencia", que "sigue arrojando año tras año cifras inasumibles". "Desde el 1 de enero de 2003, fecha en la que se empezaron a contabilizar las mujeres asesinadas víctimas de violencia género, han sido asesinadas en España 1.237 mujeres y 428 menores han quedado huérfanos y huérfanas a consecuencia de esta lacra desde 2013. Este año 2023 está siendo especialmente grave: 52 mujeres han sido asesinadas en nuestro país hasta la fecha", recuerda.

"Pero, más allá de las cifras más dramáticas y visibles, las mujeres sufren cada día otras violencias machistas ocultas y no visibilizadas", advierte.

Al respecto, menciona la violencia sexual como "una forma de violencia machista 'iceberg': menos del 10% de las mujeres que han sufrido violencia sexual han denunciado ante la policía o en un juzgado, principalmente por la vergüenza y el miedo a no ser creída. Esos silencios nos interpelan como sociedad".

"También las grandes transformaciones de nuestras sociedades tecnológicas entrañan riesgos para nuevas formas de violencia que pueden afectar de forma muy especial a las generaciones más jóvenes. Así, expertos y expertas alertan de los riesgos que el fácil, y no siempre intencionado, acceso de los menores a la pornografía supone para la educación afectivo-sexual de niños y adolescentes y los efectos que tiene en sus relaciones. Las tecnologías, pese a su enorme contribución al progreso, se han revelado también como una nueva y potente herramienta de violencia contra las mujeres, particularmente las más jóvenes. El anonimato que ofrecen estos instrumentos y la dificultad de controlar el acceso y difusión añaden nuevos componentes de vulnerabilidad e indefensión de niñas y adolescentes", señala.

Con todo, concluye que "lo que no se ve

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Asturias