OVIEDO, 10 de septiembre.
La reciente campaña de excavaciones arqueológicas de 2025 en el importante yacimiento de La Estaca/Andayón, ubicado en el municipio asturiano de Las Regueras, ha revelado el descubrimiento de un edificio inédito adornado con pinturas murales, lo que podría ofrecer nuevas perspectivas sobre la historia de la zona.
Las excavaciones futuras se enfocarán en desenterrar este nuevo hallazgo en su totalidad, lo que podría brindar información valiosa sobre su propósito original, así como sobre las manifestaciones tempranas del cristianismo en Asturias y la continuidad de uso de la villa después de la era romana.
El Principado ha emitido un comunicado afirmando que este descubrimiento resalta aún más la importancia del yacimiento, que fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en octubre de 2024, un estatus que subraya su relevancia patrimonial.
La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, se reunió el miércoles con los arqueólogos en el yacimiento para observar de cerca los avances de la campaña actual.
Desde el reinicio de las excavaciones en 2018, el Gobierno regional ha invertido más de 75.000 euros en estas investigaciones, que han puesto de manifiesto la magnitud del edificio residencial del yacimiento, así como la riqueza de sus mosaicos, pinturas murales y la complejidad de sus instalaciones termales.
Este año, los trabajos se han concentrado en tres sondeos arqueológicos. El primero de ellos permitió documentar la entrada de lo que se cree fue un balneario, mientras que el segundo reveló parte del caldarium, incluyendo las pilas del hipocausto y el horno, un hallazgo de particular relevancia debido a su rareza en el contexto asturiano.
El tercer sondeo, de dimensiones modestas, ha corroborado investigaciones previas a través de diversos indicios, tanto documentales como geofísicos, situando un nuevo edificio en el complejo. La aparición de dos muros en ángulo recto confirma la existencia de esta construcción, que presenta pinturas murales, algunas de las cuales se han desprendido, mientras que otras permanecen en pie. La estructura y las dimensiones de los muros sugieren que su construcción data de la época romana.
Este nuevo recinto se localiza en el prado de San Martín, un área que la comunidad local tradicionalmente asocia con una antigua iglesia, la cual ya se menciona en un documento del año 926 relacionado con la donación de Ordoño II: iuxta rivulo Andalione ecclesiam Sancti Martin de Ruderici cum suis adiacentis.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.