24h Asturias.

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Descubren nuevos datos sobre las colonias de cría de paíños europeos y cormoranes moñudos.

Descubren nuevos datos sobre las colonias de cría de paíños europeos y cormoranes moñudos.

OVIEDO, 10 de diciembre. Un ambicioso estudio liderado por la Universidad de Oviedo ha logrado cartografiar las zonas de alimentación y campeo de distintas colonias de cría de paíños europeos y cormoranes moñudos. Este proyecto, llamado 'CORMIÑOS', forma parte de la 'Propuesta de ampliación y de medidas de gestión en las actuales y futuras ZEPA marinas del Cantábrico' y ha incrementado significativamente nuestro entendimiento sobre la conservación de estas aves en la Cornisa Cantábrica.

Además, CORMIÑOS contribuirá a implementar estrategias de gestión sostenible en estas áreas y permitirá la creación de nuevas zonas dentro de la Red Natura 2000, una iniciativa clave de la Unión Europea destinada a proteger la biodiversidad y garantizar la supervivencia de especies amenazadas y hábitats en el continente.

Este miércoles, el Museo Marítimo de Luanco acogerá una jornada informativa donde se presentarán los hallazgos más destacados del proyecto, dirigida no solo a representantes del sector pesquero, sino a toda persona interesada en la conservación ambiental.

El estudio, que se desarrolla entre 2022 y 2025 a través de la consultora CORY'S-Investigación y Conservación de la Biodiversidad, con la colaboración de David Álvarez, del Departamento de Biología de la Universidad de Oviedo, y respaldado por la Fundación Biodiversidad, ha investigado las colonias de paíño europeo (Hydrobates pelagicus) y cormorán moñudo (Gulosus aristotelis), especies que motivaron la creación de las ZEPAs en el litoral cantábrico.

Los investigadores han compartido que el seguimiento de paíños europeos equipados con tecnología GPS ha mostrado que los adultos se desplazan hasta el margen de la plataforma continental francesa y española en busca de alimento. Estos viajes, que pueden durar de uno a seis días, les permiten recorrer hasta 400 kilómetros de su colonia, alcanzando distancias que superan los 1500 kilómetros en sus trayectos más largos. Tanto machos como hembras alternan entre estas largas travesías de alimentación y los períodos de incubación en el nido, donde cuidan su único huevo, como ha explicado David Álvarez.

Las observaciones indican que los paíños tienen un patrón de distribución predominantemente pelágico durante el día, alejándose de la costa para alimentarse, mientras que regresan a sus colonias al caer la noche. Muchos de estos individuos son también observados recorriendo la costa asturiana, visitando otras colonias e incluso adentrándose en las rías. La actividad nocturna de estos pájaros genera un escenario radicalmente diferente al diurno, donde miles de paíños surcan los cielos.

El equipo ha destacado una preocupación importante: la superposición potencial entre las áreas de alimentación de los paíños y las ubicaciones idóneas para futuros desarrollos de energía eólica marina, tal como se menciona en el Plan de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) del Atlántico Norte.

Por otro lado, entre 2023 y 2025, el equipo ha logrado equipar a 22 cormoranes moñudos (19 juveniles y 3 adultos) con dispositivos GPS-GSM en cuatro colonias asturianas. Esta especie, considerada "Vulnerable" en el Libro Rojo de las Aves de España y en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, enfrenta un declive alarmante por diversas amenazas, incluidos el atrapamiento accidental en artes de pesca, la sobreexplotación de su presa, y la depredación por especies invasoras.

Según los resultados obtenidos, una porción significativa de los jóvenes cormoranes realiza dispersión, alcanzando distancias considerables y estableciéndose en áreas que, a menudo, coinciden con otras colonias de cría, haciendo desplazamientos cortos. En contraste, los adultos tienden a permanecer en la misma zona durante todo el año, realizando solo desplazamientos menores.

La investigación también ha revelado que los cormoranes moñudos no llevan a cabo su actividad de pesca en completa oscuridad, concentrándose mayormente en un rango de menos de un kilómetro desde la costa. Con los datos recolectados, se ha propuesto que al proteger un perímetro de 5 kilómetros alrededor de las colonias se podría salvaguardar hasta el 95% de la población de esta especie, mientras que una protección más mínima de 1.5 kilómetros lograría resguardar al 75%. Estas revelaciones subrayan la importancia de implementar medidas de conservación adecuadas para asegurar el futuro de estas aves en peligro.