El Defensor del Pueblo aboga por compensaciones rápidas y justas para ganaderos en lugar de cazar lobos.
El Defensor del Pueblo aboga por priorizar compensaciones "justas y rápidas" a ganaderos en lugar de la caza de lobos
MADRID/OVIEDO, 24 de marzo.
En un reciente informe presentado en el Congreso, el Defensor del Pueblo ha propuesto un enfoque innovador para la gestión de la población de lobos en España. Este modelo se centra en proteger los intereses de los ganaderos, pero enfatiza la importancia de la compensación y prevención de daños en lugar de optar por la eliminación de estos animales.
Ángel Gabilondo, quien lidera la institución, destacó que las indemnizaciones deben ser "integrales", es decir, que no solo aborden el valor de los animales afectados, sino que también cubran todos los gastos asociados a los ataques. "Es esencial que las compensaciones lleguen a los ganaderos de manera rápida y sin las demoras que existen actualmente", subrayó.
A juicio del Defensor del Pueblo, es fundamental que se revisen y actualicen los criterios económicos para valorar a los lobos, además de simplificar el proceso de verificación de los ataques para aumentar su efectividad. "Es crucial contar con un sistema robusto que apoye la prevención de estos incidentes, ya sea utilizando recursos existentes o incorporando nuevos fondos destinados a tal fin", añadió.
A lo largo de su informe, también se refirió al recurso de inconstitucionalidad presentado por la institución el pasado verano contra ciertas disposiciones de la Ley de Desperdicio Alimentario, las cuales limitaban la protección de los lobos. Gabilondo enfatizó que este recurso no supone un posicionamiento definitivo sobre el tema, sino que busca garantizar que las decisiones se basen en estudios científicos y se sigan los protocolos establecidos en la legislación vigente sobre biodiversidad.
"Este recurso refleja exclusivamente un análisis sobre la constitucionalidad de las normas en cuestión", aclaró. Sin embargo, Gabilondo expresó su convencimiento de que es viable adoptar un enfoque que no divida de manera irreconciliable los intereses del sector ganadero y la conservación de esta especie en el país.