El ministro Torres enfatiza en Pozo Sotón la importancia de proteger la democracia, un "tesoro" que ha requerido arduo esfuerzo.
El Pozo Sotón, ubicado en San Martín del Rey Aurelio, ha sido el lugar de conmemoración este jueves de 70 víctimas asturianas que perdieron la vida durante la guerra civil y la represión franquista. El evento, que ha contado con la presencia del Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha llamado a la reflexión y a la alerta sobre el legado de quienes lucharon por una España libre y democrática. "Debemos mantenernos alertas y cuidar la España por la que pelearon nuestros antepasados", afirmó Torres, resaltando que "la memoria es sinónimo de democracia".
Durante su intervención, el ministro subrayó el peligro que representa el resurgimiento de movimientos que, bajo una fachada democrática, en realidad buscan recuperar ideales autoritarios. "Es vital que no bajemos la guardia, ya que nuestra democracia, conquistada con tanto esfuerzo por generaciones pasadas, está bajo amenaza, tal como lo está la situación en países de Europa y América Latina", comentó Torres.
El acto coincidió simbólicamente con el 20 de noviembre, una fecha que marca el medio siglo desde la muerte de Francisco Franco, un hito que simbolizó el comienzo del fin de la dictadura y la restauración de las libertades. "Que permanezcamos atentos a los intentos de borrar lo que hemos logrado con tanta lucha", advirtió, destacando que la libertad de hoy es el resultado del sacrificio de aquellos que la soñaron y pelearon por ella.
El ministro también instó a convertir el dolor de la memoria en un espacio de esperanza, recordando que los homenajeados hubieran querido ver los frutos de la España que soñaron, una nación que supo levantarse del dolor de la dictadura para construir 50 años de libertades. "Ellos plantaron la semilla de nuestra democracia, y debemos honrar su legado", sentenció.
Ángel Víctor Torres eligió el lugar del acto no por casualidad, resaltando la importancia de Asturias en la lucha por la democracia. "No hay mejor lugar para celebrar este acto que aquí, donde la sociedad asturiana luchó con bravura por la recuperación de nuestra democracia", aseguró.
En su discurso, el ministro enfatizó el compromiso de transmitir a las nuevas generaciones el valor de vivir en un país democrático, subrayando que muchos jóvenes no son conscientes de lo que significa la falta de libertades, algo que sus abuelos y bisabuelos vivieron en un contexto de dictadura.
Por su parte, la Delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, remarcó que la conmemoración se realiza desde un lugar de responsabilidad y conciencia histórica. "Este reconocimiento no es solo un trámite, sino un acto de justicia que revela el daño infligido por el pasado", afirmó Lastra, añadiendo que cada uno de los nombres mencionados representa una vida perdida y un testimonio de valentía.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, reforzó la idea de que el silencio ya no es una opción. "La historia no puede ser olvidada ni silenciada; estamos aquí para recordar y honrar el sufrimiento sufrido por tantos", manifestó, afirmando que el tiempo del olvido ha terminado y que Asturias no puede permanecer indiferente ante su pasado.
Este acto ha entregado un total de 70 reconocimientos a las familias de las víctimas asturianas de la guerra civil y la dictadura franquista, un gesto simbólico que busca restaurar la memoria y la dignidad de aquellos que lucharon por un futuro mejor.
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