24h Asturias.

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Familia del presunto asesino del agente inmobiliario revela su fijación en culpar a la víctima por su existencia.

Familia del presunto asesino del agente inmobiliario revela su fijación en culpar a la víctima por su existencia.

En un conmovedor relato, la ex esposa del acusado por el asesinato del gerente de una inmobiliaria en Gijón ha compartido detalles que destacan la transformación del procesado y su obsesión con la figura de la víctima. Las declaraciones fueron presentadas durante la segunda jornada del juicio, que se desarrolla con jurado popular en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias.

La ex esposa, quien se vio obligada a solicitar un préstamo a la víctima debido a su angustiante situación económica, reveló que no comunicó sus intenciones al procesado. En un giro inesperado, contactó al gerente mediante un anuncio en un periódico, y después de una rápida serie de eventos, terminó firmando documentos importantes sin la supervisión adecuada, alegando que el notario estaba muy ocupado. Este acto ha generado confusión, ya que, si bien le entregaron 3.500 euros, pronto se dio cuenta de que la suma firmada ascendía a 12.900 euros.

La situación se tornó más complicada cuando un prestamista advirtió a la ex esposa que estaban siendo víctimas de una estafa, lo que las llevó a presentar una demanda que, lamentablemente, no tuvo éxito. La relación entre ella y su ex esposo se deterioró tras revelar el engaño. A pesar de sus intentos de resolver el conflicto antes de acudir a los tribunales, la actitud defensiva de la víctima complicó aún más la situación.

El drama se intensificó cuando el acusado le mostró mensajes de WhatsApp de la víctima, insinuando que existía una relación íntima entre ellos, lo cual la ex esposa desmintió con firmeza, recordando que solo había tenido contacto con él en pocas ocasiones. Las tensiones financieras continuaron, llevando a una serie de préstamos adicionales, de los cuales el acusador estaba a cargo.

Siete años después de perder su hogar, un episodio trágico se desarrolló en octubre de 2018, cuando ella fue testigo en un juicio en Oviedo, acompañada por su ex esposo. La tensión entre el acusado y la víctima resultó palpable, dejando huellas profundas en todos los involucrados. La ex esposa describió cómo la obsesión del procesado por la situación financiera afectó su bienestar mental y emocional, llevándolo a una depresión notable y a un aumento en su consumo de alcohol.

Cuando la tragedia finalmente ocurrió, la impactante noticia le llegó a través de su hija, quien fue testigo del crimen. Visiblemente afectada, la madre de las víctimas recordó cómo, tras el arresto del acusado, se descubrió que había vivido en un trastero durante un tiempo, un secreto que nunca compartió con su familia. La espiral de destrucción, impulsada por la obsesión del procesado por obtener justicia o venganza, finalmente culminó en una tragedia innegable.

En el juicio, la hija del acusado también ofreció su testimonio, recordando cómo los conflictos familiares se intensificaron antes del divorcio y cómo ambos padres se esforzaron por proteger a sus hijas de la amarga realidad de la situación financiera. Aunque la familia se esforzó por mantener unida a la dinámica familiar, ambos padres arrastraron el peso de la culpa y la desesperación.

La hija recordó cómo encontró una carpeta en el hogar compartido que contenía información sobre la víctima, lo que reflejaba la angustia que había dominado la vida de su padre. La relación entre padre e hijas parecía ser su único refugio, pero las circunstancias trágicas los llevaron a un punto de no retorno.

La esposa del gerente, quien durante ocho años había sido su compañera, también compartió su experiencia, haciendo hincapié en la dependencia económica que tenía de él y su desconocimiento sobre las acusaciones de estafa que rodeaban a la víctima. Su testimonio, sumado al de las hijas, retrata un círculo de dolor que ha dejado cicatrices profundas en la familia.

La situación se complicó aún más con la declaración de un testigo que observó cómo el acusado deshacía cualquier evidencia del crimen. Su comportamiento tranquilo después de cometer el acto desalmado contrasta fuertemente con la vida que había llevado anteriormente, dejando a quienes lo conocieron sorprendidos por su repentina transformación.

Las declaraciones en el juicio evidencian el impacto devastador que estas circunstancias han tenido en todos los implicados, resaltando la complejidad emocional de una tragedia que fue el resultado de una cadena de decisiones equivocadas, presiones financieras, y un brote de violencia que ha dejado a la comunidad atónita.