24h Asturias.

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Más de 80,000 personas se oponen a nuevo aparcamiento con la campaña 'El Campillín no se toca'

Más de 80,000 personas se oponen a nuevo aparcamiento con la campaña 'El Campillín no se toca'

OVIEDO, 17 de octubre.

La comunidad de la zona de El Campillín se moviliza enérgicamente en contra del proyecto del Ayuntamiento que propone la construcción de un aparcamiento subterráneo en el parque local. La plataforma vecinal 'El Campillín no se toca' ha recolectado un total de 8.084 firmas que respaldan su oposición, y su portavoz, Arturo Vilariño, ha declarado que las protestas continuarán, con planes de organizar concentraciones y otras actividades en defensa del espacio común. “No nos quedaremos en silencio mientras se amenaza nuestro entorno”, afirmó con determinación.

Vilariño también refuerza el argumento de la plataforma, sosteniendo que la propuesta del aparcamiento es "innecesaria" porque existen otros terrenos disponibles, a solo cinco minutos del lugar, que no afectarían a la comunidad. “Si la necesidad fuera real y no hubiera alternativas, tendríamos que aceptarlo, pero no es así”, concluyó con firmeza.

Además, el portavoz criticó la falta de atención a otras opciones viables por parte del equipo de gobierno, como la posibilidad de crear aparcamientos en línea en la Ronda Sur. “No tenemos acceso a los informes que justifiquen estas decisiones. Nos dicen que hay problemas para aparcar en superficie, pero que excavar a tres niveles sí es una solución. Es difícil de aceptar”, expresó con escepticismo.

La reciente estrategia de comunicación del grupo, que incluyó una pegada de carteles por los comercios y hogares cercanos para visibilizar su rechazo, ha tenido una gran repercusión, con más de 200 carteles distribuidos en la ciudad, según Vilariño.

Finalmente, Vilariño mostró su desconfianza hacia la afirmación del Ayuntamiento de que el impacto en El Campillín será mínimo y cuestionó la reciente encuesta dirigida a los residentes del casco antiguo, que, según él, no ha llegado a la mayoría de los vecinos. “Vivo en este barrio desde hace 45 años y jamás se me ha preguntado nada al respecto”, concluyó, dejando claro el descontento que se palpita en la comunidad.