Oviedo pierde la Agencia de Salud Pública por polémica y mentiras políticas
Oviedo se queda sin la Agencia de Salud Pública tras una disputa que revela cómo las mentiras en política pueden perjudicar a los vecinos. La decisión del Ministerio ha sido definitiva, y la culpa parece tener más que ver con disputas internas y declaraciones falsas que con criterios técnicos.
El alcalde Alfredo Canteli acusa al Gobierno del Principado y a su portavoz de mentir sobre quién propuso cambiar la sede. La realidad es que fue la propia Consejería de Salud quien sugirió el edificio del Calatrava, y no el Ayuntamiento. Esto ha generado una confusión que terminó costando la ubicación en Oviedo y, en consecuencia, una inversión importante en ingeniería y empleo local.
Para los ciudadanos, esto significa que Oviedo pierde una oportunidad de fortalecer su sistema sanitario y su economía local. La Agencia de Salud Pública hubiera traído recursos y mejoras en la atención, además de un impacto positivo en el empleo y la calidad de vida. La pérdida no solo es administrativa, sino también social y económica.
El incidente revela una inacción del Gobierno del Principado y una falta de coordinación que afecta a toda la ciudadanía. La falta de transparencia y las declaraciones contradictorias generan desconfianza en los políticos y dejan en evidencia cómo las disputas internas pueden perjudicar a los vecinos, que solo buscan mejores servicios y más inversión para su ciudad.
¿Qué puede hacer ahora la ciudadanía? Es momento de exigir claridad y que los responsables asuman sus errores. También, que las instituciones trabajen juntas y prioricen los intereses de Oviedo, en lugar de peleas políticas que solo retrasan y empeoran las decisiones importantes para todos.
Lo que viene es incierto, pero los ovetenses deben estar atentos y exigir que no se repitan estos errores. La participación activa y la presión ciudadana pueden marcar la diferencia para que las próximas decisiones beneficien verdaderamente a la comunidad.