15/05/2026Contacto
×
Sanidad 8 de Mayo de 2026 · 12:29h 2 min de lectura

Un estudio en Asturias revela que los antibióticos más usados en pacientes vulnerables podrían ser menos seguros de lo que pensábamos

¿Sabías que los antibióticos que usamos para prevenir infecciones en pacientes con cáncer o trasplantes podrían no ser tan efectivos ni seguros como creíamos? Un estudio importante desde Asturias ha comparado dos opciones y ha puesto sobre la mesa que una de ellas, la fosfomicina, no protege tan bien frente a infecciones graves en estos pacientes tan frágiles.

Este hallazgo afecta directamente a quienes tienen leucemias, han recibido trasplantes o están en tratamiento intensivo. La idea de usar antibióticos para evitar infecciones peligrosas lleva tiempo en marcha, pero este estudio demuestra que no todos los antibióticos son iguales ni inocuos. La fosfomicina, aunque más barata y con menos efectos secundarios, no logra la misma protección que las fluoroquinolonas, que llevan décadas en uso y que, además, tienen sus propios riesgos.

El problema es que estas medicinas no solo protegen, sino que también dañan la microbiota intestinal y favorecen la resistencia bacteriana. Esto significa que, en el largo plazo, podemos estar creando bacterias más peligrosas y menos controlables. La salud de nuestra microbiota, que influye en mucho más de lo que pensamos, se ve comprometida, y eso puede afectar nuestra recuperación y calidad de vida.

Para los ciudadanos, esto quiere decir que las decisiones médicas en hospitales tienen un impacto directo en nuestra salud y en la resistencia de las bacterias que podemos encontrar en el futuro. Es importante que la comunidad esté informada y que los profesionales sigan investigando opciones más seguras y sostenibles. La salud pública no solo depende de los médicos, sino también de que todos entendamos los riesgos y las alternativas.

Ahora, ¿qué puede pasar? Los pacientes afectados y sus familias deben estar atentos y preguntar por las mejores opciones de antibióticos, y los hospitales deben seguir investigando para reducir el uso indiscriminado de estos fármacos. La clave está en buscar un equilibrio entre eficacia, seguridad y sostenibilidad, porque la resistencia bacteriana no es solo un problema de hospitales, sino de toda la sociedad.

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de Asturias en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info