24h Asturias.

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Un preocupante número de adolescentes consumen bebidas energéticas regularmente, siendo el 20% de ellos propensos a combinarlas con alcohol.

Un preocupante número de adolescentes consumen bebidas energéticas regularmente, siendo el 20% de ellos propensos a combinarlas con alcohol.

En Oviedo, según datos recientes, se ha detectado que un alto porcentaje de estudiantes asturianos de entre 14 y 18 años consumen bebidas energéticas de manera regular, con un sorprendente aumento del 6,3% con respecto al año anterior. Además, es alarmante que uno de cada cinco jóvenes combine estas bebidas con alcohol, lo que puede llevar a consecuencias peligrosas para su salud.

Los datos muestran que son los chicos quienes más consumen este tipo de bebidas (49,1%) en comparación con las chicas (43,3%), y que el consumo aumenta con la edad, alcanzando su punto más alto a los 18 años. Estos resultados provienen de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanza Secundaria 2023 (Estudes), realizada por el Ministerio de Sanidad y con una muestra específica para Asturias.

El gobierno asturiano ha advertido sobre los peligros de las bebidas energéticas, que contienen sustancias estimulantes como cafeína y taurina, así como altos niveles de azúcar. Aunque se promocionan como potenciadoras del rendimiento físico y mental, en realidad solo provocan una falsa sensación de energía y pueden tener efectos negativos en la salud, especialmente en los jóvenes.

El informe también destaca el consumo estable de alcohol en la población estudiantil de 14 a 18 años, siendo la sustancia más consumida en este grupo. Se observa una prevalencia ligeramente mayor en chicas que en chicos, con una edad promedio de inicio de consumo de 14 años. Es preocupante que el 59% de los jóvenes ya hayan probado el alcohol a esta edad.

Por otro lado, se observa una disminución en el consumo diario de tabaco, pero un aumento en la experimentación con cigarrillos electrónicos. En cuanto al consumo de cannabis, se ha detectado que el 27,1% de los jóvenes han probado esta droga en algún momento de sus vidas, con riesgos potenciales para su salud y bienestar.

Estos datos reflejan la necesidad de abordar de manera urgente el consumo de sustancias en la población joven, así como de concienciar sobre los riesgos y consecuencias que pueden acarrear estas prácticas. La salud y el futuro de nuestros jóvenes están en juego, y es responsabilidad de todos trabajar juntos para prevenir y reducir estos hábitos perjudiciales.