Hace 8.000 años, habitantes de Llanes ya comían mar en su día a día
¿Sabías que en Llanes hay restos humanos que tienen más de 8.000 años? Es como descubrir que nuestros antepasados ya vivían pegados a la costa y comían mucho pescado.
Este hallazgo en la cueva de Sohornu nos muestra cómo las comunidades del Mesolítico en Asturias se alimentaban principalmente del mar, con más del 55% de sus proteínas procedentes del agua. La investigación revela que estas personas ya tenían una relación cercana con el entorno marino, algo que marca la historia de nuestra región.
¿Qué significa esto para ti? Que llevamos miles de años interactuando con la costa, y que esa relación sigue siendo importante hoy en día. Nos ayuda a entender cómo nuestros ancestros sobrevivían y qué recursos tenían a su alcance. Además, nos invita a valorar más nuestros espacios naturales y su historia.
Este descubrimiento abre la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo vivían, comían y se relacionaban estas comunidades antiguas. Es una oportunidad para que las instituciones públicas y los científicos sigan profundizando en nuestro pasado, y que la historia de Asturias no quede solo en libros, sino en evidencias palpables.
¿Qué deberías hacer tú ahora? Informarte más sobre nuestro patrimonio, apoyar la conservación de espacios naturales y valorar cómo la historia puede enseñarnos a cuidar mejor nuestro entorno. La historia de Llanes nos conecta con un pasado que todavía nos influencia.
Lo que puede pasar ahora es que estos restos sigan siendo estudiados para entender mejor cómo era la vida en esa época. Las instituciones deberían seguir invirtiendo en investigación y en la conservación de estos sitios para que todos podamos aprender y sentirnos más conectados con nuestro pasado.