La falta de personal en Latores deja sin piscina a 212 alumnos y preocupa a familias
Falta de personal en Latores suspende la piscina de 212 alumnos con necesidades especiales, generando preocupación entre familias y ciudadanos.
¿Te imaginas que tus hijos pierdan una terapia esencial solo por la falta de personal? Eso es exactamente lo que está pasando en el Colegio de Educación Especial de Latores, donde la piscina, una herramienta fundamental para el bienestar de los alumnos, ha sido suspendida.
El problema radica en que solo hay 16 auxiliares para cuidar a más de 200 niños, y con varias bajas recientes, la situación se ha vuelto insostenible. La administración no ha respondido a las solicitudes de sustitución, dejando a los alumnos sin la atención que necesitan para su desarrollo físico y emocional.
Las consecuencias son claras: los niños con necesidades especiales ven reducido su progreso, especialmente en áreas como la autonomía y el control de esfínteres. Además, las familias sienten que sus hijos están siendo olvidados y que la planificación del gobierno no cubre sus necesidades básicas.
Para los padres y madres, esto significa una mayor preocupación y un retroceso en la calidad de vida de sus hijos. La ausencia de personal no solo afecta la salud física, sino también el bienestar emocional y la estabilidad de toda la comunidad educativa.
¿Qué debería hacer ahora? Las familias deben seguir exigiendo respuestas y soluciones concretas. La administración autonómica tiene la responsabilidad de reforzar la plantilla y garantizar que las terapias fundamentales no se suspendan. La comunidad no puede permitirse seguir siendo pasiva ante esta situación.