La política en crisis: rechazan experiencia y defienden nombramiento en Infancia
Rechazo a la polémica en Asturias por el nombramiento en Infancia: decisiones políticas que afectan a la calidad de vida de niños y familias.
¿Qué pasa cuando quienes toman decisiones sobre tu infancia no tienen la experiencia necesaria? La reciente polémica en Asturias revela cómo el debate político a menudo prioriza los egos y los currículos, en lugar del bienestar de los niños.
La Consejera Monroy defendió la elección de Vanesa González como directora general de Infancia, ante las dudas de Vox sobre su formación y experiencia. Sin embargo, en lugar de centrarse en las capacidades reales, la discusión se convirtió en un cruce de acusaciones sobre méritos y trayectorias, dejando de lado la importancia del trabajo en políticas sociales.
Para los ciudadanos, esto significa que decisiones clave para la protección de la infancia pueden estar condicionadas por luchas internas o intereses políticos. La confianza en los cargos públicos se resiente cuando lo que está en juego no es la experiencia ni la capacidad, sino la confrontación de egos y currículos.
El problema es que, al final, los niños y sus familias son quienes pagan las consecuencias. Menos diálogo y más experiencia en los cargos públicos garantizan mejores políticas y una gestión más efectiva de los recursos destinados a la infancia y la familia.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos? Exigir transparencia y que las decisiones se basen en la capacidad, no en peleas partidistas. Es hora de que los responsables públicos prioricen soluciones reales para las necesidades de la gente, no batallas políticas y currículos.
De cara al futuro, lo importante será vigilar si la política se centra en resolver problemas o en hacer ruido. La ciudadanía debe mantenerse alerta y exigir que los cargos clave en áreas sociales sean ocupados por quienes realmente sepan y puedan hacer la diferencia.