Las fiestas de San Mateo pierden su alma: ¿Qué impacto tiene en tu ciudad?
Las fiestas de San Mateo en Oviedo se están convirtiendo en un evento cada vez más comercial y menos participativo para los vecinos.
El Ayuntamiento y el alcalde Alfredo Canteli parecen olvidar que estas celebraciones son tradición y cultura, y en su lugar las han transformado en una gran operación de consumo, donde las calles se llenan de negocios y hostelería, pero pierden su identidad original.
Esto significa que los barrios, asociaciones y la cultura popular tienen cada vez menos espacio en las fiestas. Lo que antes era un evento de todos ahora parece un escaparate para intereses económicos y políticos, dejando fuera a muchas personas que querían participar y disfrutar de la festividad.
Para los ciudadanos, esto se traduce en una pérdida de autenticidad y de un momento de unión entre vecinos. La sensación es que las fiestas ya no son de todos, sino de unos pocos que las controlan y las usan para potenciar negocios y beneficios particulares.
¿Qué puede pasar ahora? La gente debería exigir que las fiestas vuelvan a ser de todos, con participación real y diversidad. Los afectados, asociaciones y vecinos pueden organizarse y pedir cambios, además de participar más en las decisiones sobre cómo se celebran las festividades.
Es hora de que la ciudadanía tome las riendas y reivindique unas fiestas que reflejen nuestra historia y cultura, y no solo intereses económicos o políticos. Solo así, San Mateo podrá recuperar su verdadera esencia y sentido comunitario.