Introducción

El Monasterio de San Pedro de Villanueva es una joya arquitectónica en plena montaña, ubicada en la localidad de Cangas de Onís, en la región asturiana. Se trata de una construcción de estilo románico, fundada en el siglo IX, que hoy en día se encuentra en un excelente estado de conservación, gracias en gran parte a los esfuerzos de restauración llevados a cabo en los últimos años.

Historia del monasterio

El Monasterio de San Pedro de Villanueva fue fundado en el siglo IX, durante la época de la repoblación de Asturias. En aquellos años, el rey Alfonso III mandó construir varias iglesias y monasterios en la región, con el objetivo de asentar población y consolidar su poder.

Se sabe que el monasterio tuvo una presencia importante en la Edad Media, y que en sus dependencias vivieron monjes benedictinos hasta el siglo XIX. Durante esos siglos, el monasterio fue testigo de numerosos acontecimientos históricos, como la invasión de los musulmanes o las Guerras de la Independencia.

En el siglo XIX, tras la Desamortización de Mendizabal, el monasterio fue abandonado y se convirtió en un lugar en ruinas, donde habitaron algunas familias de forma precaria. Durante décadas, este lugar histórico sufrió la intemperie y el olvido.

Sin embargo, a mediados del siglo XX, el monasterio fue recuperado y restaurado, gracias al trabajo conjunto de las autoridades y de diferentes instituciones que entendieron la importancia de tenerla en pie como un patrimonio cultural de la humanidad.

Arquitectura del monasterio

La arquitectura del Monasterio de San Pedro de Villanueva es típicamente románica, aunque tiene elementos que indican diferentes etapas de su construcción. En la fachada sur de la iglesia se encuentra la puerta de acceso principal, rodeada por arcos de medio punto y decorada con esculturas que representan escenas bíblicas.

La nave de la iglesia es de estilo basilical, con tres naves y una cabecera semicircular. Las capillas laterales de la nave se añadieron en el siglo XVIII, y en el XVII se construyó el campanario.

La sacristía es uno de los elementos arquitectónicos más interesantes del monasterio, ya que está cubierta por una bóveda de crucería y conserva una pequeña ventana de estilo románico.

Qué ver en el monasterio

Además de la propia iglesia, uno de los lugares más interesantes del Monasterio de San Pedro de Villanueva es sin duda el claustro. Este claustro, construido en el siglo XII, es de estilo románica y está formado por doble galería, siendo la superior de arcos geminados y la inferior con arcos de medio punto.

Otro lugar de interés es el ala sur del monasterio, donde se encuentra un museo con piezas de arte sacro de los siglos XII al XVIII.

Por último, merece la pena pasear por los alrededores del monasterio, donde se pueden encontrar varios senderos que recorren la montaña y ofrecen unas impresionantes vistas del valle del río Sella.

Cómo llegar al monasterio

El Monasterio de San Pedro de Villanueva se encuentra en la localidad de Cangas de Onís, en pleno corazón de Asturias. Para llegar hasta allí, se puede utilizar el coche, ya que hay una buena red de carreteras en la zona.

La mejor opción es coger la carretera AS-114 desde Cangas de Onís en dirección a Arenas de Cabrales. A unos 2 kilómetros de Cangas de Onís, hay un desvío hacia la derecha que lleva al monasterio. Es un camino estrecho, pero asfaltado.

Conclusiones

El Monasterio de San Pedro de Villanueva es una visita obligada para todo amante de la historia y la arquitectura románica. Este lugar histórico, ubicado en plena montaña asturiana, es sin duda una de las joyas arquitectónicas más importantes de la región, y merece la pena ser visitado y admirado por todos.