La romería de la Cuevona es una de las tradiciones más arraigadas en la cultura asturiana. Esta fiesta religiosa se celebra todos los años el primer domingo de septiembre en una pequeña localidad llamada Ribadesella, ubicada en la costa asturiana. Durante esta festividad, cientos de personas se congregan en la ermita de la Cuevona para rendir homenaje a la Virgen de la Blanca.

Orígenes

La romería de la Cuevona tiene su origen en la Edad Media, cuando se construyó la ermita de la Cuevona en una cueva natural en la montaña cercana a Ribadesella. Según la leyenda popular, en el siglo XII, durante la invasión musulmana de la península ibérica, un grupo de cristianos se refugió en esta cueva para escapar de los invasores. Allí, encontraron una imagen de la Virgen de la Blanca y la llevaron hasta Ribadesella, donde la escondieron en una casa particular. Después de la reconquista de la zona, la imagen fue devuelta a la cueva para que los fieles pudieran visitarla y venerarla.

El día de la romería

El primer domingo de septiembre, los habitantes de Ribadesella y otros municipios cercanos se reúnen en la ermita de la Cuevona para celebrar la festividad. La mayoría de los asistentes acuden con trajes regionales y portando ofrendas a la Virgen de la Blanca, como flores, velas o alimentos. Las festividades comienzan con una misa en la ermita, que es ofrecida por el párroco de Ribadesella. Después de la misa, se realiza una procesión con la imagen de la Virgen por los alrededores de la cueva, durante la cual se canta la tradicional Salve.

Actos festivos

Tras la procesión, los asistentes disfrutan de varios actos festivos, entre los que destacan las actuaciones musicales y los juegos tradicionales, como la carrera de sacos o el juego de la rana. Los niños suelen disfrutar de atracciones como castillos hinchables o puestos de golosinas. Además, es frecuente que se realicen degustaciones de platos típicos de la gastronomía asturiana, como la fabada o el cachopo, acompañados por sidra, la bebida más popular de la región.

La cueva de la ermita

Durante la romería, muchos de los asistentes aprovechan para visitar la cueva donde se encuentra la ermita. Esta cueva es una de las mayores atracciones turísticas de la zona, ya que es una caverna de más de 300 metros de longitud. En su interior se pueden observar formaciones geológicas de gran belleza, como estalactitas y estalagmitas. Además, la cueva está iluminada y cuenta con un sistema de pasarelas que permiten recorrerla cómodamente.

Conclusión

La romería de la Cuevona es una festividad que reúne a cientos de personas en torno a una tradición religiosa y cultural. Durante la celebración, los asistentes pueden disfrutar de una amplia variedad de actividades y conocer la historia que rodea a la ermita de la Cuevona. Si tienes la oportunidad de visitar la zona en septiembre, no dudes en acudir a la romería para vivir de cerca esta fiesta tan especial.