Avilés recupera casi el 58% del cableado sustraído y las calles siguen a oscuras
¿Te imaginas caminar por la calle y que, de repente, todo esté en penumbra? Eso es lo que ha pasado en Avilés tras una serie de robos que dejaron a muchas zonas sin alumbrado público.
Desde mayo, ladrones han robado más de 10.700 metros de cableado que alimenta las farolas. Solo han sido reparados unos 6.200 metros, dejando a gran parte de la ciudad a oscuras. Esto no solo afecta la seguridad, sino también la tranquilidad y la calidad de vida de los vecinos.
Las consecuencias son claras: calles en penumbra, mayor riesgo de accidentes y un ambiente menos seguro, especialmente en barrios como Llaranes o El Barrio de La Luz. La Policía ya ha detenido a un sospechoso, pero el daño económico y social sigue latente. La falta de alumbrado puede facilitar otros delitos o accidentes en la vía pública.
Para los ciudadanos, esto significa que deben estar más atentos. No solo a comportamientos sospechosos, sino también a las calles que aún permanecen en oscuridad. Es recomendable evitar zonas peligrosas y denunciar cualquier actividad extraña a las autoridades.
¿Qué puede pasar ahora? Si no se toman medidas más contundentes, la situación podría empeorar. La colaboración vecinal es clave para prevenir estos robos y proteger nuestro entorno. Los afectados deben informar rápidamente a la policía y exigir soluciones inmediatas al Ayuntamiento.