Seis estancos asaltados y un ascensor convertido en trampa: cae el hombre detrás de los robos
Detenido en Avilés por seis atracos en estancos, un robo en un ascensor de Gijón y hurtos a repartidores. Qué significa para ti y qué hacer.
Seis robos con violencia en estancos de Avilés, un asalto a una vecina dentro de su propio ascensor en Gijón y dos hurtos a repartidores en Siero y Avilés. Todo tiene un mismo responsable, y la Policía Nacional acaba de detenerle en Avilés.
La operación, que culminó la mañana del 26 de octubre, es fruto del trabajo conjunto de las comisarías de Avilés, Gijón y Pola de Siero, con la colaboración del Puesto de la Guardia Civil de Avilés. Los agentes han logrado unir piezas que, vistas por separado, parecían casos aislados.
Los estancos de los barrios de El Pozón y Villalegre fueron el objetivo principal. Algunos de los atracos se remontan a 2025. Para muchos vecinos, el estanco es algo más que un sitio para comprar tabaco o sellos: es un negocio de barrio, de los de toda la vida, y verlo amenazado con violencia genera inquietud.
El caso de Gijón es el que más preocupa. El 13 de julio, una persona especialmente vulnerable sacó dinero de un cajero. El presunto autor la siguió hasta su casa y, ya dentro del ascensor de su edificio, le quitó el dinero. Es el tipo de hecho que cualquiera puede sufrir al volver a casa, y que demuestra que no hace falta estar en un sitio raro para ser víctima.
Los robos a repartidores también encajan en el patrón. En Siero, según la investigación, le quitaron la documentación a un conductor de furgoneta y después usaron su tarjeta bancaria para pagar compras en varios comercios de la zona. Si trabajas con el reparto o recibes paquetes, conviene vigilar tus cuentas y reportar cualquier movimiento raro de inmediato.
Qué puede pasar ahora: el detenido tendrá que responder ante la justicia por todos estos delitos, y será el juzgado quien determine las responsabilidades. Las víctimas que aún no hayan presentado denuncia deberían hacerlo cuanto antes, aportando fechas, importes y cualquier detalle que recuerden, porque eso ayuda a reforzar la causa. Y si tienes un negocio, un estanco o trabajas en la calle, revisa tus medidas de seguridad y no dudes en avisar a la policía ante cualquier situación sospechosa.