Ocho empresas se pelean por un muelle de 6,5 millones en el puerto de Llanes
Ocho empresas optan a los 6,5 millones del nuevo muelle de Llanes: más amarres, más explanada y más protección frente al oleaje para pescadores.
Ocho empresas quieren construir el nuevo muelle de espera del puerto de Llanes, una obra de 6,5 millones de euros que el Gobierno de Asturias acaba de sacar a concurso.
La licitación ya está en marcha. Este miércoles el órgano de contratación empezó a revisar la documentación administrativa de las ofertas. Entre los candidatos hay dos empresas y seis uniones temporales de empresas, que juntan varias constructoras para presentarse como un solo equipo.
Y qué significa esto en la práctica. El nuevo muelle dará más sitio para amarrar barcos, hasta unas diez embarcaciones, y creará una explanada de 2.260 metros cuadrados con acceso rodado desde la calle San Antón el Faro. Además, quedará conectada con el paseo del puerto para los peatones.
Para los pescadores profesionales, la clave es que tendrán más espacio y mejor servicio en el puerto. También se beneficiarán los dueños de barcos de recreo que hagan escala en Llanes, que hoy pueden encontrar sitio complicado en temporada alta.
Hay también un componente de seguridad. La obra incluye un contradique pensado para proteger los amarres del oleaje, algo que en la costa cantábrica no es un detalle menor cuando el mar se pone bravo.
Eso sí, conviene mirar el dinero con lupa. Son casi siete millones de euros de dinero público, y el Principado presume de haber optimizado plazos y recursos. Lo sensato es seguir cada fase del proceso, ver quién gana el concurso y comprobar que la obra se entrega a tiempo y con el presupuesto previsto.
Lo que viene ahora es la evaluación de las ofertas. Cuando se conozca la empresa adjudicataria, los vecinos, pescadores y navieros de Llanes tendrán una fecha de referencia para saber cuándo empezarán las obras y cuánto durarán. Si tienes una embarcación o trabajas en el puerto, merece la pena estar pendiente de esas fechas y de las posibles molestias durante la construcción.